Cuándo consultar por un trastorno conductual

Cuándo consultar por un trastorno conductual

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Es un hecho: los niños son inquietos. Es normal que los veamos corriendo, peleándose a veces con sus amigos y haciendo pataletas cuando quieren algo que no pueden tener. Es entonces cuando surge la pregunta crucial: ¿dónde está el límite entre un niño que está simplemente siendo niño y uno que podría tener un problema conductual? Entrevistamos a dos especialistas del Centro de Salud Dasein para que nos orientaran en el tema y poder aclarar tus dudas.

“Hay ciertas cosas que son esperables para cada edad y esto es muy determinante para saber qué es parte del desarrollo normal y qué podría ser un problema”, explica Samantha Skewes, Psicóloga de la Pontificia Universidad Católica de Chile que se ha especializado en el área infanto-juvenil. Cada etapa tiene sus propias crisis que resolver (un ejemplo es cuando los preescolares logran mayor independencia y autoafirmación). “Parte del desarrollo normal de un niño es ir adquiriendo distintas maneras de expresar cuándo necesitan algo a través de su cuerpo. Por eso, cuando recién empiezan a caminar es normal que expresen malestar tocando a los papás, dando patadas o gesticulando”, agrega la Psicóloga Clínica Infanto-Juvenil de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Catalina Álvarez.

Por ende, no cualquier pataleta o rabieta implica un problema conductual. Es posible que el niño esté tratando de comunicar algo y es por eso que es importante conocerlo y observar sus comportamientos. De esta misma forma, es posible notar que hay ciertos niños que desde una temprana edad tienen un temperamento más difícil, quizás se irritan fácilmente o cuesta hacer que se calmen. “Cómo se siga comportando un niño así depende mucho de cómo el ambiente lo acoge. Cuando hay una familia que entiende que esa es su forma y va conociendo a su hijo, tendrá más paciencia y lo entenderá de mejor”, dice Alvarez. Si, por el otro lado, hay poca tolerancia en la familia, “podría llegar a configurar un trastorno o patología dadas las características individuales familiares sociales. No es solamente lo biológico, sino que depende mucho del complemento con los cuidadores”, dice.

¿Entonces cuándo se debería consultar? “Lo primero que hay que notar es cuando se produce un cambio. Si siempre fue curioso y juguetón y de pronto deja de serlo, hay que preguntarse por qué, especialmente si no se puede vincular a algún estímulo, como por ejemplo la separación de los padres”, explica Skewes. A veces ocurren eventos que hacen que los niños cambien, un ejemplo claro es el reciente terremoto en el norte, “pero si se sigue repitiendo por un tiempo prolongado, es aconsejable consultar a un especialista. Reaccionar al ambiente es esperable, pero que no dure meses y meses”, agrega Skewes.

A la vez, Álvarez remarca que los padres deberían buscar guía cuando el problema está afectando más de un área de la vida de los niños. “Puede ser muy inteligente y tener buenas notas, pero si de pronto baja las notas, empieza a comportarse mal o no tiene amigos, entonces hay alguna dificultad”.

¿Tienes alguna consulta? ¿No estás seguro si tu hijo podría tener algún problema? Recuerda que siempre puedes escribirnos a contacto@centrodasein.cl.

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