Qué hacer con los celos entre hermanos

Qué hacer con los celos entre hermanos

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La llegada de un integrante nuevo a la familia cambia muchas cosas: horarios, prioridades, ritmos y tiempos. Y los que más sufren estos cambios suelen ser los hermanos mayores, los que pueden ver esta llegada como una amenaza y se pueden poner celosos.

¿Pero todos los niños sienten celos de sus hermanos? ¿Cómo deben tratarse? ¿Qué pasa si perpetúan en el tiempo? Buscamos la ayuda de Catalina Álvarez, Psicóloga Clínica Infanto-Juvenil de la Universidad Católica de Chile, para aclarar las principales dudas.

En primer lugar es importante tener en claro cómo se manifiestan los celos. “Pueden ser expresados de muchas formas y depende de características individuales, familiares y/o relacionales”, explica Álvarez. La especialista indica que algunos niños puedan tener conductas regresivas, es decir, actuar como un bebé y llegar a pedir más atención, mientras otros niños o adolescentes pueden ser más indiferentes. “Estas manifestaciones dependen de la forma en que cada niño y niña expresa sus ansiedades, y los padres deben estar atentos a estas formas particulares de expresión emocional de sus hijos”, enfatiza.

Los celos no son necesariamente expresados de forma dañina, ya que, tal como se mencionó previamente, la forma en que el impacto emocional se vive y se expresa depende de muchas cosas. “En términos individuales depende del carácter y del momento del ciclo vital, por ejemplo. En términos familiares pueden influir distintos estresores, como por ejemplo: la planificación, estabilidad de pareja, estabilidad económica, etc. Por último, en términos relacionales depende del tipo de relación establecida entre los padres y el hijo o hija, de la seguridad que los padres le transmiten a su hijo/a, de la continuidad del cariño y preocupación por este niño o niña que se convertirá en hermano o hermana”, explica Álvarez.

Es fundamental aclarar que los celos son normales y que “es precisamente en la relación fraterna donde los niños experimentan estas emociones nuevas como lo son los celos, la rivalidad o la competencia. Muchos padres tienen la creencia de que si son los niños los que “piden un hermanito” no deberían estar celosos, pero es un sentimiento normal que surgirá y su expresión y consecuencias en la relación fraterna depende del manejo que los padres realicen”. Por esto mismo, es crucial que los padres reconozcan los celos como un sentimiento normal y esperable. “Le recomiendo a los padres seguir transmitiendo la importancia del cuidado de sí mismo y de los otros a sus hijos, buscando la manera de establecer encuentros entre los hermanos y no desencuentros. Es decir, favoreciendo la relación entre hermanos y no excluir al mayor del contacto con el nuevo integrante de la familia”, aconseja Álvarez.

Es central hablar con los niños, conversar sobre los pensamientos y emociones (ideas, fantasías, miedos, expectativas) que surgen en ellos a raíz del nuevo integrante, explicarles y asegurarles que el afecto y el cuidado hacia ellos se mantendrá, que no deben temer de la nueva experiencia que comienza, agrega la Ps. Andrade.

Con un buen manejo familiar de los celos, muchas veces no es necesario consultar a un especialista. Sin embargo, sí se hace necesario cuando los comportamientos se tornan agresivos y los niños están muy ansiosos o tristes. “Recordemos que ellos expresan estas emociones desagradables a través de inquietud, pesadillas, inapetencia, bajo rendimiento, aislamiento social, entre otros”, dice la Ps. Álvarez. Asimismo, la especialista sugiere que los papás consulten si se sienten abrumados con los cambios, y no saben cómo lidiar con las conductas de los hijos, llegando hasta usar castigos físicos.

 “El trabajo que se hace en terapia se basa en reconocimiento, expresión y regulación de las emociones. Esto se complementa con un trabajo de autoconocimiento y autoestima que permita aumentar la seguridad en sí mismo y así establecer relaciones más satisfactorias”, dice Álvarez. A la vez, indica lo importante y beneficioso que es integrar a la familia al trabajo terapéutico, no siendo solo una terapia para el niño.

Recuerda que siempre puedes escribirnos a contacto@centrodasein por cualquier duda.

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